Proyecto real · Mallorca

Cocina con isla en un piso pequeño de Mallorca

Proyecto real de reforma: el primer piso de una pareja joven, con una cocina abierta de apenas un año que en las fotos parecía bien y de cerca no lo estaba. La replanteamos de arriba abajo para integrar una isla, un frigorífico americano y muebles hasta el techo sin perder ni un paso.

Cocina reformada en un piso de Mallorca: isla central con encimera de Dekton y dos taburetes, frigorífico americano en inox, muebles blancos hasta el techo y columna con horno y microondas

Una pareja joven acababa de firmar la compra de su primer piso en Mallorca. La cocina, abierta al salón y de apenas un año, en las fotos no se veía mal, y con las prisas de la compra no habían podido verla bien. El primer día que entraron en la casa con calma, con la cocina supuestamente limpia y arreglada, se dieron cuenta del desastre: la encimera hinchada, humedades, un revestimiento que se ensuciaba solo, una extracción que no funcionaba y, para rematar, un trozo del suelo del baño metido en la cocina. Decidieron cambiarla entera. Llegaron a nosotros por el boca a boca: la empresa instaladora de confianza con la que trabajamos les recomendó a DLG como proyectista, y desde ahí llevamos todo el diseño y la reforma de la cocina, de la primera medición al último tornillo. El objetivo era replantearla de cero para que aguantara el uso diario y aprovechara cada centímetro de un piso pequeño; la isla, que hoy es el centro de la casa, todavía no estaba en sus planes.

Resumen del proyecto

  • Ubicación: Mallorca
  • Tipo de vivienda: primer piso de una pareja joven, recién comprado (piso pequeño)
  • Tipo de proyecto: reforma completa de una cocina abierta con integración de isla
  • Tamaño: cocina de tamaño medio en un piso pequeño
  • Solución contratada: diseño y reforma de cocina + elementos a medida
  • Objetivo principal: una cocina duradera y bien resuelta que aprovechara el centro vacío con una isla para trabajar, guardar y comer, con más frigorífico y almacenaje hasta el techo
  • Plazo de ejecución: dos meses y medio, desde la primera medición hasta el último tornillo
  • Elementos clave: isla central con zona para comer · frigorífico americano · columna de electrodomésticos · lavavajillas · cierre a techo con puertas de costados de columna · grupo filtrante oculto · electrodomésticos en inox y horno para pizza a 350 °C · encimera porcelánica (Dekton) con sellados cuidados · LED en tiradores gola y rodapié integrado en la domótica de la casa

La cocina antes de la reforma: qué fallaba

La cocina tenía solo un año y en las fotos del anuncio pasaba por nueva, pero de cerca parecía mucho más vieja. La encimera, de baja calidad y mal rematada, se había hinchado: el agua había entrado por las juntas con el zócalo y alrededor del fregadero, y el trato recibido había terminado de agravar el daño. El revestimiento de plástico de las paredes se ensuciaba con facilidad y sumaba a la sensación de deterioro. Había además problemas de humedad que había que localizar, y el suelo estaba mezclado: bajo los muebles habían puesto el mismo pavimento del baño, y el resto era el del resto de la casa, con el desnivel entre ambos. De todo lo que vieron aquel primer día, fue lo que más les chocó.

Al ser una cocina abierta, la extracción era otro punto débil: la campana no tenía capacidad suficiente y, en un espacio a la vista, una campana convencional tampoco encajaba con la estética que se buscaba. Y luego estaban los problemas de uso: poco almacenaje, muebles que no llegaban al techo, un frigorífico integrado demasiado pequeño para sus necesidades, ningún lavavajillas y, sobre todo, un gran espacio vacío en el centro de la cocina. No era una cocina especialmente grande, pero esa superficie estaba completamente desaprovechada.

Cocina abierta antes de la reforma en un piso de Mallorca: distribución en L con el centro vacío, muebles sin cerrar a techo, campana convencional y el suelo del baño bajo los muebles
La cocina el primer día: el centro vacío, los muebles sin llegar al techo, la campana a la vista y, bajo los muebles, el suelo del baño en vez del de la casa.

Qué necesitaba la pareja de su nueva cocina

Es la cocina del primer piso de una pareja joven, y un piso pequeño, así que cada decisión tenía que sumar dos cosas a la vez: durar y aprovechar el espacio. Cocinan los dos, aunque no a la vez, y querían poder comer tanto en la cocina como en el salón. Querían materiales que aguantaran el uso diario sin volver a hincharse ni mancharse, muebles hasta el techo para ganar almacenaje y orden, un lavavajillas y un frigorífico grande; a ella le hacía especial ilusión tener uno americano. Y tenían claro que querían formar una familia: la cocina tenía que ser un sitio donde estar juntos, no solo donde cocinar. Lo que no tenían claro era cómo, y ahí es donde entró la isla.

La reforma: una cocina abierta con isla en un piso pequeño

El proyecto se resolvió replanteando la cocina de cero: nueva distribución en torno a una isla, columna de electrodomésticos, muebles hasta el techo y materiales elegidos para el uso real, aplicando soluciones a medida solo donde de verdad marcaban la diferencia y buscando en cada punto la forma más económica de conseguir el mismo acabado.

La isla de cocina: medidas, pasos y zona para comer

La isla no la pidieron ellos: la propusimos nosotros. Cuando DLG llegó a la obra y escuchó cómo querían vivir la casa, el gran espacio vacío del centro de la cocina pedía a gritos convertirse en el punto de reunión. En este piso la cocina es el nexo entre el salón y la zona de noche: todo el que va de un lado a otro pasa por ella. Una isla ahí es el sitio donde quien cocina tiene compañía y donde la familia está junta en un espacio muy bien aprovechado, además de sumar superficie de trabajo, almacenaje en los muebles bajos y un lugar para comer.

El principal miedo de la pareja era que la isla quedase “pegote” en una cocina que no era grande, y al principio no estaban nada convencidos. Para ayudarles a verla, pintamos el contorno de la encimera en el suelo con cinta, les preparamos unos renders y les explicamos cómo la usarían cada día y cuánto almacenaje ganaban con ella. Con eso se decidieron. La dimensionamos manteniendo anchos de paso cómodos a su alrededor, de manera que se puede circular y abrir todos los muebles sin estorbos; en el lado de comer los muebles son de menor fondo y la encimera vuela, de modo que se sientan sin llevar las piernas apretadas; y llevamos la instalación eléctrica hasta la isla para colocar enchufes. Es lo que convierte una isla bonita en una isla que se usa: hoy comen en ella con la misma comodidad que en el salón.

El resto de la cocina se reorganizó alrededor: una columna de electrodomésticos para agrupar horno y microondas en vertical y liberar encimera, el lavavajillas —que la cocina no tenía— en una posición cómoda respecto al fregadero para el uso diario, y el frigorífico americano de mayor capacidad integrado en la línea, con su toma de agua conectada al sistema de ósmosis.

Cocina reformada en un piso de Mallorca con la isla central y sus taburetes, el frigorífico americano en inox y la columna de electrodomésticos al fondo
La isla, con la encimera volada para comer, entre el frigorífico americano y la columna de electrodomésticos.
Detalle de la encimera de Dekton de la isla y el paso libre entre la isla y la línea de muebles con la luz LED en los tiradores gola
El paso entre la isla y la línea principal: ancho suficiente para circular y abrir todo, con el LED de los tiradores gola encendido.

Muebles hasta el techo para ganar almacenaje

Con la nueva distribución y los muebles altos llevados hasta el techo, el almacenaje creció en toda la cocina. El hueco sobre el frigorífico americano, que en catálogo no tiene solución para un frigorífico de ese tamaño, se aprovechó con un mueble a medida que completa el cierre y mantiene la línea continua.

El cierre a techo tenía dos dificultades. La primera, la altura de las puertas: las estándar no llegaban y fabricarlas íntegramente a medida encarecía el proyecto. Las resolvimos fabricándolas a partir de costados de columna: algo más caras que unas puertas estándar, pero mucho más económicas que unas totalmente a medida, con exactamente el mismo aspecto final. La segunda, las proporciones: al llevar los altos al techo quedaba demasiado espacio entre la zona de trabajo y los muebles altos, así que elevamos ligeramente toda la cocina mediante perfiles de madera hasta ajustar la composición.

Cocina en obra, todavía sin isla: los muebles bajos elevados sobre perfiles de madera para ajustar las proporciones del cierre a techo
En obra, antes de la isla: los muebles bajos van sobre perfiles de madera que elevan ligeramente la cocina para que el cierre a techo quede proporcionado.
Cocina en obra con la isla ya montada y protegida, y los muebles altos cerrando hasta el techo con las puertas fabricadas a partir de costados de columna
Con la isla ya montada y protegida: los altos cierran hasta el techo con puertas hechas a partir de costados de columna. Terminadas, no se distinguen.

Frigorífico americano, columna de electrodomésticos y grupo filtrante

En una cocina abierta la extracción se ve y se oye, y aquí además no funcionaba. En lugar de una campana convencional instalamos un grupo filtrante oculto dentro de un mueble alto: desaparece a la vista y tiene una capacidad de succión superior a la de la campana anterior. Para que rinda de verdad ampliamos también el hueco de extracción, de modo que el caudal necesario circule sin restricciones. Horno y microondas quedaron en la columna de electrodomésticos, y el lavavajillas y el frigorífico americano, integrados en la línea con el resto de los frentes.

Los electrodomésticos los eligieron en inox, con una excepción que cuenta cómo cocinan: el horno es negro. Les gusta hacer pizza en casa, así que les recomendamos un horno pensado para eso, el Teka Maestro Pizza, que alcanza los 350 grados que una pizza necesita para quedar como en un horno de leña. En ese momento solo estaba disponible en negro, y prefirieron el horno adecuado antes que el color a juego. Integrado en la columna, el contraste queda como un detalle intencionado y no como una pieza descolgada.

Encimera de Dekton, revestimiento y suelo

Aquí estaba el origen del deterioro, así que fue donde más cuidado pusimos. Para la encimera vieron y tocaron varias opciones y se quedaron con una porcelánica, Dekton, por el material, la veta y la resistencia: aguanta el agua, el calor y los golpes del uso diario. La montamos cuidando especialmente los encuentros con el zócalo y el perímetro del fregadero, que es por donde había entrado el agua: bien rematados y sellados para que no vuelva a pasar. El revestimiento de plástico de las paredes se renovó por un acabado adecuado para una cocina, que se limpia bien y no envejece con el uso.

Las humedades se estudiaron aparte: localizamos su origen y las resolvimos, comprobando que no tenían relación con el suelo. El suelo se trató como una actuación independiente: retiramos el pavimento del baño que había bajo los muebles y dejamos el de la casa en toda la cocina, igualado y continuo, de modo que la cocina abierta enlaza con el salón sin cambios de material ni de nivel.

Iluminación LED integrada en la domótica de la casa

La iluminación fue más allá de lo habitual. Uno de los dos es informático y estaba montando su propio sistema domótico para el piso, así que buscamos la forma de que la luz de la cocina formara parte de él. Instalamos tiras LED en todos los tiradores gola, que dibujan una línea de luz continua en cada frente, y en el rodapié, además de la luz bajo los muebles altos para la zona de trabajo. Todo integrado con su domótica: los LED se pueden encender por detección de movimiento, junto con otras luces de la casa, y regular la intensidad y el color a su antojo desde el mismo sistema. De día es una cocina limpia y ordenada; de noche, con la luz baja en los tiradores y el rodapié, la cocina abierta se convierte en la mejor parte del salón.

Zona de cocción de la cocina reformada: placa de inducción sobre encimera de Dekton negra, frontal a juego y tira LED encendida bajo los muebles altos
La zona de cocción con la luz LED bajo los muebles altos y en el tirador gola: intensidad y color se regulan desde la domótica de la casa.

Soluciones a medida sin disparar el presupuesto

En este proyecto lo a medida se concentró en tres puntos: el mueble sobre el frigorífico americano, las puertas de cierre a techo fabricadas a partir de costados de columna y la elevación de la cocina con perfiles para ajustar las proporciones. Son el tipo de detalles en los que las soluciones de cocina a medida marcan la diferencia entre una cocina que “casi” cierra y una que encaja al milímetro.

Igual de importante fue saber dónde no gastar. En la esquina se quería instalar el equipo de ósmosis; un mueble esquinero específico era más caro y, además, ese espacio iba a quedar ocupado por el equipo. Colocamos un mueble convencional: aloja la ósmosis, el acabado visible es exactamente el mismo y la pareja se ahorró ese dinero. Es la lógica de todo el proyecto: no fue una cocina de gama de entrada, pero gracias a estos apaños a medida se quedó muy lejos del presupuesto de una cocina de gama alta con el mismo resultado.

Antes y después de la cocina con isla

El resultado es una cocina completamente distinta con la misma superficie: el centro vacío se convirtió en una isla donde se trabaja, se guarda y se come, con paso cómodo alrededor y enchufes a mano. Entraron por primera vez el lavavajillas y un frigorífico americano con agua de ósmosis, los electrodomésticos se agruparon en columna y los muebles cierran hasta el techo, con mucho más almacenaje y una imagen limpia y continua. La encimera de Dekton, los sellados cuidados, el revestimiento renovado, el suelo unificado con el de la casa y las humedades resueltas atacan de raíz lo que había estropeado la cocina anterior en solo un año, y el grupo filtrante y la luz LED en tiradores y rodapié, integrada en su domótica, terminan de hacer que la cocina abierta se vea, se use y se limpie como debe. Todo en dos meses y medio, desde la primera medición hasta el último tornillo: la primera cocina de su primer piso, y esta vez hecha para durar.

Ha pasado un año desde que terminamos y la familia que querían formar ya ha llegado: hoy son tres, y la isla es donde están juntos mientras uno de los dos cocina. De aquellas dudas del principio no queda nada. Nos lo resumieron así: “Menos mal que te hicimos caso, Claudia. La isla ha sido buena decisión, todo lo hecho a medida ha quedado genial y no se nota que inicialmente no eran puertas.”

Cocina abierta de un piso en Mallorca antes de la reforma, en L, con el centro vacío y los muebles sin cerrar a techo
Antes
La misma cocina después de la reforma, con isla central de Dekton, frigorífico americano y muebles blancos hasta el techo
Después
Recorrido por la cocina terminada: la isla, la columna de electrodomésticos y el cierre a techo.
La luz LED en los tiradores gola y el rodapié, regulable en intensidad y color desde la domótica.

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