Coladurías en Palma y toda Mallorca

Reforma de coladurías en Palma y toda Mallorca

Diseñamos, fabricamos e instalamos coladurías en Palma y toda Mallorca: lo que en otros sitios se llama lavadero, lavandería o cuarto de colada. Una habitación pequeña que, bien resuelta, se lleva la lavadora, la secadora, la limpieza y el desorden fuera de la cocina.

Qué es una coladuría

Coladuría, lavadero o lavandería: dos formas de tenerla

Coladuría es como se llama aquí al cuarto de lavado; fuera de Mallorca se dice lavadero, lavandería o cuarto de colada. Se llame como se llame, casi nunca hay una habitación libre esperando: lo normal es sacarla de una galería, de un cuarto trasero o de una zona de la cocina. Hay dos caminos y los dos se diseñan a partir del espacio que ya tienes.

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Coladuría independiente

Una estancia propia: galería cerrada, cuarto trasero o antiguo trastero. Es la mejor opción, porque permite cerrar la puerta y dejar la ropa y el ruido fuera de la vista.

Integrada en la cocina

Una zona de la cocina reservada al lavado, con los mismos frentes que el resto. Se resuelve en línea o tras una puerta que la oculta cuando no se usa.

Metodología

Cómo trabajamos tu coladuría paso a paso

El orden importa: primero se decide dónde van las máquinas y las instalaciones, y solo después se dibuja el mueble.

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    Vemos qué necesitas

    Repasamos qué máquinas tienes o vas a comprar, qué guardas hoy en ese espacio y qué querrías quitar de la cocina.

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    Medimos el espacio

    Tomamos medidas reales y revisamos puerta, ventana, altura libre, desagüe, tomas de agua y enchufes existentes.

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    Planificamos la colocación

    Decidimos si las máquinas van en columna, bajo encimera o en paralelo. Con eso queda definido el reparto del resto de la pared.

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    Diseñamos los muebles

    Repartimos escobero, productos de limpieza, pica, almacenaje, barras y la ocultación del termo o la caldera.

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    Elegimos acabados

    Ves y tocas frentes, encimeras y tiradores en el showroom privado, en una visita 1 a 1 y con cita previa.

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    Instalamos y ajustamos

    Fabricamos, montamos, encajamos las máquinas y revisamos puertas, remates y regulaciones antes de darlo por cerrado.

Lavadora y secadora

En columna, bajo encimera o en paralelo

Es la primera decisión y condiciona todo lo demás: cuánto suelo ocupa la coladuría, cuánta encimera queda libre y a qué altura acabas cargando la ropa.

En columna

Secadora apilada sobre la lavadora con kit de unión. Ocupa 60 cm de suelo y libera el resto de la pared para almacenaje. Pide altura libre suficiente y carga frontal en las dos máquinas.

Bajo encimera, en paralelo

Las dos máquinas una al lado de la otra bajo una encimera continua. Ganas una superficie corrida para doblar y clasificar, a cambio de algo más de metro y medio de pared.

Elevadas sobre cajón

Un zócalo-cajón de 30 a 40 cm bajo cada máquina: se carga sin agacharse y ese hueco se aprovecha para detergentes o cestos. Es la solución más cómoda de usar a diario.

Zona de lavado

Pica, encimera y ropa sucia clasificada

Una coladuría no es solo el sitio donde caben las máquinas. Lo que la hace útil de verdad es tener agua, una superficie donde apoyar y un sitio donde vaya la ropa sucia sin verse.

Pica o fregadero

Una pica profunda de un seno para el prelavado a mano, aclarar una prenda, llenar cubos o limpiar lo que no quieres meter en el fregadero de la cocina. Con grifo alto o extraíble gana mucho.

Encimera para doblar y planchar

Una superficie corrida a la altura de trabajo para clasificar, doblar y planchar de pie. Es el metro más útil de la habitación y el primero que se pierde cuando no se planifica.

Ropa sucia clasificada

Cubos o cestos extraíbles dentro de un módulo para separar por color o por tipo de lavado. Guardados en un mueble, no a la vista, y cerca de donde se descarga la ropa.

Almacenaje

Escobero, productos de limpieza y todo lo que no cabe en la cocina

La coladuría acaba absorbiendo lo que no tiene sitio en el resto de la casa. Merece la pena repartirlo desde el principio, en lugar de dejar que se amontone en el suelo.

Escobero

Una columna alta y estrecha para escoba, fregona, cubo, aspirador, tabla de planchar y escalera. Todo en vertical y con ganchos, para que nada quede apoyado en la pared.

Productos de limpieza

Módulo cerrado con baldas o bandejas extraíbles, en alto y fuera del alcance de los niños. Con base lavable, porque antes o después algo gotea.

Almacenaje adicional

Despensa auxiliar para papel, bebidas, conservas o lo que no cabe en la cocina, y altillos para lo que solo se toca dos veces al año.

Barras para colgar ropa

Una barra sobre la encimera para lo que sale de la secadora y no se dobla, y un tendedero plegable o de techo para lo que se seca al aire dentro de casa.

Abierto o cerrado

¿Baldas a la vista o muebles con puerta?

Aquí la decisión no es estética, es de mantenimiento: todo lo que está abierto se llena de polvo y de botes de colores. Lo habitual es combinar las dos cosas y decidir qué se ve.

Almacenaje abierto

Baldas y estanterías. Sale más barato, se ve todo de un vistazo y funciona bien para lo de uso diario: detergente, suavizante, toallas. A cambio no perdona el desorden y hay que limpiar el polvo de encima.

Almacenaje cerrado

Muebles con puerta que unifican la imagen de la habitación y esconden productos, cubos, herramientas e instalaciones. Es lo que conviene cuando la coladuría se ve desde la cocina o desde una zona de paso.

Instalaciones a la vista

Termo, caldera y contadores dentro del mueble

Casi todas las coladurías tienen algo feo colgado en la pared. La solución no es taparlo sin más: hay que dejarlo registrable, ventilado y accesible para el día que haya que tocarlo.

Columna para el termo

Un mueble alto que envuelve el termo eléctrico y lo iguala con el resto de frentes, con la holgura y la ventilación que pide y acceso directo a la resistencia y a las llaves.

Mueble para caldera

Frente registrable para caldera o acumulador, respetando las distancias que marca el fabricante y sin cerrar rejillas ni salidas.

Contadores y llaves

Puertas o paneles a juego para cuadro eléctrico, contador de agua y llaves de paso: se ocultan, pero se abren en un segundo.

Coladuría y cocina

Cuando la coladuría se abre a la cocina

Si no hay puerta de por medio, la coladuría es parte de la cocina y se diseña con el mismo criterio. Si la hay, la pregunta pasa a ser cómo hacerla desaparecer.

Mismos frentes y encimera

Continuidad de material, color, tirador y altura para que la zona de lavado no parezca un añadido pegado a la cocina.

Puerta panelada u oculta

Una puerta forrada con el mismo frente que los muebles, o corredera si el paso es justo, para cerrar la coladuría sin perder metros ni romper la línea.

Ruido bajo control

Antivibración bajo las máquinas, mueble bien apoyado y una puerta que cierre. Con la cocina abierta al salón, el centrifugado se oye en toda la casa.

Materiales y humedad

Una coladuría trabaja siempre con humedad

Es el detalle que separa una coladuría que aguanta diez años de una que se hincha en dos. Usamos tableros hidrófugos y cantos bien sellados, zócalos que no sufren si hay agua en el suelo, encimeras resistentes al calor y a los productos de limpieza, y nos aseguramos de que la habitación ventile de verdad, con rejilla o ventana. Y luz suficiente, blanca y bien repartida: en una coladuría a media luz no se ve una mancha.

Catálogo o a medida

También trabajamos coladurías a medida

La mayoría de coladurías se resuelven con muebles de medidas estándar bien elegidos, y así funcionan perfectamente. Hablamos de coladuría a medida solo cuando el espacio obliga.

Cuándo no hace falta

Si la habitación es más o menos regular y las máquinas caben en un hueco de medidas normales, con módulos de catálogo bien distribuidos consigues el mismo resultado por menos dinero.

Cuándo sí es a medida

Techos inclinados o buhardilla, paredes fuera de escuadra, un termo o una caldera que hay que envolver, anchos que se quedan a pocos centímetros del módulo estándar o una galería con desniveles.

Casi siempre, una mezcla

Lo habitual es combinar: módulos estándar donde encajan y piezas fabricadas a medida solo donde hacen falta. Así pagas a medida únicamente lo que de verdad lo necesita.

Showroom privado

Los acabados de la coladuría también se eligen tocando

Aunque sea la habitación menos vistosa de la casa, es la que más trabajo aguanta. Te acompañamos para elegir frentes, encimera y herrajes que resistan humedad y uso diario, sin pagar por extras que no vas a notar.

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Preguntas frecuentes

Dudas frecuentes sobre coladurías y lavaderos

Respuestas sobre la colocación de lavadora y secadora, la integración en la cocina, la ocultación del termo, el almacenaje y el presupuesto.

¿Coladuría, lavadero y lavandería son lo mismo?

Sí. Coladuría es como se llama en Mallorca al cuarto donde están la lavadora y la secadora; en el resto de España se dice más lavadero, cuarto de colada o zona de lavandería, y en viviendas de compradores extranjeros aparece como utility room o laundry room. Es el mismo espacio y lo trabajamos igual se llame como se llame.

¿Podéis integrar la coladuría en la cocina?

Sí, y en pisos es lo más habitual. Se puede resolver como una zona más de la cocina, con los mismos frentes y la misma encimera, o detrás de una puerta panelada que la oculta por completo. Si la cocina está abierta al salón conviene cuidar el ruido y poder cerrar.

¿Se puede ocultar el termo o la caldera en la coladuría?

Sí, y es una de las peticiones más frecuentes. Diseñamos una columna o un mueble que lo envuelve y lo iguala con el resto de frentes, siempre dejándolo registrable, ventilado y con acceso a llaves y conexiones. No tapamos nada que después no se pueda abrir.

¿Dónde guardo la escoba, el aspirador y la tabla de planchar?

En un escobero: una columna alta y estrecha, normalmente de 40 a 60 cm, con ganchos y baldas en la parte superior. Ahí caben escoba, fregona, cubo, aspirador, tabla de planchar y una escalera plegable. Es el mueble que más se agradece después y el que más se olvida al principio.

¿Cuánto cuesta reformar una coladuría?

Depende de los metros de mueble, de si lleva pica y encimera, del tipo de puertas y de si hay que ocultar termo o caldera. Al ser una habitación pequeña, la diferencia entre una solución básica y una muy bien resuelta no es tan grande como en una cocina.

Como en el resto de proyectos, partimos del presupuesto que tienes en mente y ajustamos materiales, acabados y distribución para sacarle el máximo partido. Cuéntanos cómo es el espacio y te orientamos sin compromiso.

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Cuéntanos qué espacio quieres convertir en coladuría en Palma o cualquier punto de Mallorca y te preparamos una propuesta sin compromiso.