Habitación independiente
Una estancia dedicada, normalmente un dormitorio pequeño o un trastero que se recupera y se convierte en vestidor.
Diseñamos, fabricamos e instalamos vestidores a medida en Palma y toda Mallorca: habitaciones completas, zonas abiertas dentro del dormitorio o armarios vestidor. Partimos del espacio real que tienes y de lo que necesitas guardar, no de un catálogo cerrado.
Un vestidor no siempre necesita una habitación entera. Según el espacio disponible y el presupuesto, hay tres caminos y los tres se resuelven a medida.
Ver armarios a medidaUna estancia dedicada, normalmente un dormitorio pequeño o un trastero que se recupera y se convierte en vestidor.
Se gana un fondo de pared o el hueco tras el cabecero, sin puertas y con la ropa a la vista, bien ordenada.
Un armario de gran fondo con interior de vestidor: puedes entrar, ver todo de un vistazo y cerrarlo cuando quieras.
El proceso no es el de un armario: antes de dibujar nada hay que contar lo que vas a guardar y decidir por dónde se entra y qué se ve al abrir.
Repasamos contigo metros de colgado, cajones, zapatos y lo que solo usas por temporada. De ahí sale la capacidad real que necesitas.
Tomamos medidas reales y revisamos puerta, ventana, altura libre, techos inclinados y por dónde se entra.
Decidimos si va en línea, en L, en U o enfrentado, y comprobamos que el paso central queda cómodo.
Repartimos barras, cajones, zapateros y altillos por alturas para que todo el espacio trabaje y nada te quede fuera de alcance.
Ves y tocas frentes, tiradores y herrajes en el showroom privado, en una visita 1 a 1 y con cita previa, y dejamos definida la iluminación antes de fabricar.
Fabricamos, montamos y revisamos remates, puertas y regulaciones para que todo funcione desde el primer día.
Antes de elegir acabados hay que decidir cómo se reparte el perímetro. De esa decisión dependen los metros de colgado, el paso libre que queda y si el vestidor resulta cómodo o agobiante.
Una sola pared trabajando. Es la solución para pasillos y dormitorios estrechos: ocupa poco fondo y deja libre el paso.
Aprovecha una esquina y multiplica el colgado sin comerse el centro de la habitación. Suele ser la más equilibrada.
Tres paredes en uso, máxima capacidad. Necesita anchura suficiente para que no se toquen los frentes al abrir.
Dos paredes paralelas con pasillo central. Muy eficiente en habitaciones alargadas y en buhardillas.
Contamos cuántos metros de colgado largo y corto necesitas, cuántos cajones, cuánto zapato y qué guardas solo por temporada. Después repartimos alturas y fondos para que no se desaproveche ni un centímetro y todo te quede a mano.
Barras a doble altura para camisa y pantalón, colgado largo para abrigos y vestidos, y baldas para lo doblado.
Cajones de distintos fondos, pantaloneros, bandejas para joyería, corbateros y separadores para lo pequeño.
Zapateros inclinados o extraíbles a la altura buena, y altillos para maletas y ropa de temporada.
Es la primera duda de casi todo el mundo y no hay una respuesta única: depende de si el vestidor está a la vista, de cuánto polvo entra en la casa y de lo ordenado que seas de verdad.
Más barato, más amplio visualmente y con todo localizable de un vistazo. A cambio pide orden constante y acumula algo más de polvo, así que funciona mejor en una estancia independiente que dentro del dormitorio.
Puertas abatibles, correderas o paneles de cristal. Protege la ropa, permite esconder el desorden y unifica la imagen de la habitación. Sube el presupuesto y necesita prever el espacio de apertura.
La mayoría de vestidores que hacemos no salen de una casa grande, sino de aprovechar bien un espacio que estaba mal usado. Con menos metros de los que la gente cree se resuelve un vestidor cómodo.
Con 60 cm de fondo ya hay colgado frontal. Por debajo de esa medida se resuelve con barras laterales o colgado en paralelo a la pared.
Los últimos 40 cm de altura son los más baratos de ganar: altillos para maletas, ropa de temporada y lo que casi no se toca.
La zona baja del techo, que no sirve para estar de pie, es perfecta para cajones, zapateros y colgado corto.
Es el detalle que más se nota al final y el que más se olvida al principio. Trabajamos con luz de temperatura neutra para que el color de la ropa sea el real, tiras LED bajo baldas y en las barras, y sensores de apertura para que la luz se encienda sola al abrir. En vestidores cerrados, la luz interior es lo que evita tener que sacar la ropa para verla.
Los acabados de un vestidor se deciden mucho mejor tocándolos. Te acompañamos para elegir materiales, tiradores y herrajes con criterio, sin venderte extras que no vas a usar.
Pedir asesoramientoRespuestas sobre espacio mínimo, vestidores abiertos o cerrados, iluminación, presupuesto y diferencias con un armario.
Menos del que la gente imagina. Con una pared de unos 2 metros y 60 cm de fondo ya se resuelve un vestidor en línea perfectamente usable. Para una distribución enfrentada o en U conviene contar con un pasillo central de 90 a 110 cm para poder abrir cajones y moverse con comodidad.
Lo importante no son los metros totales, sino cómo está repartido el espacio: la forma de la habitación, dónde están la puerta y la ventana y qué altura libre hay condicionan mucho más el resultado que la superficie.
Un armario resuelve almacenaje dentro de un hueco concreto; un vestidor organiza un espacio en el que entras. Cambia el fondo, la iluminación, el acceso y la forma de diseñarlo: en un vestidor se piensa el recorrido y las vistas, no solo la capacidad. Si lo que necesitas es resolver un hueco de dormitorio o de pasillo, probablemente lo tuyo sea un armario.
Trabajamos con varias gamas de material y acabado, y las combinamos según lo que quieras conseguir y lo que quieras gastar. No partimos de un catálogo cerrado: elegimos la gama que encaja con tu presupuesto y la subimos solo donde de verdad se nota, que suele ser en los frentes, los herrajes y la iluminación.
El proceso completo suele llevar entre 7 y 9 semanas: medición, diseño de la distribución, validación contigo, elección de acabados, fabricación e instalación. Te damos las fechas concretas al cerrar el proyecto, no antes, para no prometerte un plazo que dependa de algo que todavía no sabemos.
Trabajamos en Palma y en toda Mallorca. No distinguimos por municipio: nos desplazamos a cualquier punto de la isla para medir el espacio y coordinamos la fabricación y el montaje igual estés donde estés.
Depende de los metros de mueble, de si va abierto o cerrado, del tipo de puertas, de los acabados y de los herrajes y accesorios interiores. Un vestidor abierto en línea y uno cerrado en U no juegan en la misma liga de precio.
Nuestra forma de trabajar es la contraria a la habitual: en vez de enseñarte una gama y ver si te encaja, partimos del presupuesto que tienes en mente y ajustamos materiales, acabados y distribución para sacarle el máximo partido. Cuéntanos cómo es la habitación y qué presupuesto manejas, y te orientamos sin compromiso.
Cuéntanos qué espacio quieres convertir en vestidor en Palma o cualquier punto de Mallorca y te preparamos una propuesta sin compromiso.