Alba nos contactó a través de la web, desde nuestro servicio de diseño y reforma de cocinas en Palma. Acababa de comprar un piso y estaba en plena reforma integral, y quería que nos integráramos en la obra para llevar todo el proyecto de la cocina de principio a fin. La cocina de partida estaba muy anticuada y era poco funcional: sin apenas almacenaje, sin zona para comer y con los electrodomésticos mal resueltos. El objetivo era transformarla en una cocina moderna, práctica y perfectamente integrada en la nueva estética de la vivienda.
Resumen del proyecto
- Ubicación: Palma
- Tipo de vivienda: vivienda habitual (piso en reforma integral)
- Tipo de proyecto: reforma completa de cocina, integrada en la reforma de la vivienda
- Tamaño: cocina pequeña
- Solución contratada: diseño y reforma de cocina + elementos a medida
- Objetivo principal: una cocina moderna y funcional que resolviera el almacenaje, la zona de trabajo y los electrodomésticos, integrada en la estética de la casa
- Plazo de ejecución: unas 5 semanas
- Elementos clave: líneas modernas · cierre a techo · barra para comer · encimera porcelánica (Dekton) · lavavajillas y microondas integrados · nevera de mayor tamaño con mueble superior a medida
Qué problemas tenía la cocina original
La cocina original era muy antigua y poco funcional. La distribución no ayudaba: la nevera estaba mal ubicada y tapaba medio espacio, lo que dificultaba el paso y dejaba oculta buena parte del almacenaje. El fregadero, sobredimensionado y sin lavavajillas que lo acompañara, ocupaba casi toda la encimera y apenas dejaba superficie de trabajo. Tampoco había sitio para electrodomésticos hoy básicos como el lavavajillas o el microondas, ni una zona donde comer sin sacrificar parte de la cocina.
A los problemas de uso se sumaban otros técnicos y estéticos: la salida de humos estaba mal colocada, la zona de trabajo tenía poca iluminación y los muebles no cerraban a techo, dejando huecos que restaban orden. El acabado tampoco acompañaba: colores distintos entre muebles, golpes y humedades daban una imagen envejecida y desfasada respecto al resto de la vivienda.
Qué necesitaba la vivienda
La cocina la usan dos personas que cocinan a diario, así que la funcionalidad era la prioridad, pero sin renunciar a la estética. Ahí es donde entra DLG: Alba quería resolver todos los problemas de la cocina anterior y, a la vez, conseguir una cocina que encajara con la nueva línea moderna de su casa. La clave del proyecto era unir función y diseño en cada decisión. El mejor ejemplo es la nevera: quería un frigorífico más grande de lo habitual y que todo cerrara a techo para ganar orden e imagen limpia; como una nevera de ese tamaño no admite un módulo superior de catálogo, esa pieza se resolvió a medida.
La solución planteada
El proyecto se resolvió replanteando la cocina de cero: cambiamos por completo la distribución y aplicamos soluciones a medida solo en los puntos donde el catálogo no llegaba, todo dentro de un presupuesto ajustado.
Nueva distribución
La cocina partía de una distribución en U poco práctica, con una de las esquinas ocupada por la nevera, que tapaba muebles útiles y restaba espacio. Eliminamos la U y pasamos a una cocina en dos líneas paralelas: una línea principal a lo largo de una pared y una segunda línea en la pared de enfrente, que antes no se aprovechaba.
La nevera pasó a formar parte de la línea principal, en lugar de quedar suelta en medio de la cocina tapando el paso y los muebles. El horno quedó integrado bajo la placa, en la línea principal, y el microondas se encastró en un mueble alto para no restar encimera. Además, redujimos el fregadero —sobredimensionado y pensado para una época sin lavavajillas— y recuperamos casi 100 cm de encimera como zona de trabajo, que dieron por fin sitio para el lavavajillas. Para resolver la falta de un sitio donde comer, prolongamos la nueva línea con una barra para dos personas, integrada en el conjunto y sin restar cocina.
Almacenaje y cierre a techo
La segunda línea de muebles no solo sumó superficie: permitió recuperar y ampliar el almacenaje que antes se perdía por la mala ubicación de la nevera. Con los muebles cerrados a techo en toda la cocina, aprovechamos también la altura completa, ganando capacidad y eliminando los huecos superiores que antes acumulaban polvo y desorden.
Electrodomésticos y extracción
La idea era que la cocina se leyera como una sola línea continua, sin electrodomésticos “sueltos” rompiendo el conjunto. El lavavajillas —que la cocina no tenía— es integrado: lleva un frente igual al resto de los muebles, así que desaparece a la vista. El microondas se encastró en un mueble alto y el horno quedó integrado bajo la placa, en la línea principal. La salida de humos, que estaba mal colocada, se recolocó y se amplió el hueco para instalar un grupo filtrante integrado en los muebles: una extracción estéticamente invisible y con más del doble de capacidad de succión que la cocina anterior.
Materiales, acabados e iluminación
El presupuesto era ajustado, pero Alba no quería renunciar a una encimera de calidad. Le recomendamos una encimera porcelánica, y dentro de esa opción el Dekton ofrecía un producto que encajaba con la estética buscada, con muy buen equilibrio entre precio, dureza, resistencia y facilidad de limpieza. Para terminar de resolver la penumbra en la zona de trabajo, diseñamos una iluminación a medida con focos integrados en los muebles a lo largo de toda la cocina.
Soluciones a medida
El mejor ejemplo de la parte a medida está sobre la nevera. Al ser más grande que una nevera estándar, el módulo superior que la remata hasta el techo no existe en catálogo, así que se fabricó a medida para completar el cierre a techo y mantener una imagen continua y ordenada en toda la cocina. Es el tipo de detalle en el que las soluciones de cocina a medida marcan la diferencia entre una cocina que “casi” encaja y una que aprovecha el espacio al milímetro.
Resultado final y antes/después
El resultado es una cocina completamente nueva: más funcional, más ordenada y con una imagen moderna acorde al resto de la vivienda. El cambio de la distribución en U a dos líneas paralelas liberó el paso, sacó la nevera del centro para sumarla a la línea y añadió una segunda línea de almacenaje que antes no existía. Se ganó casi un metro de encimera como zona de trabajo, entraron por primera vez el lavavajillas y el microondas, y la barra resolvió el sitio para comer sin restar cocina. Con el cierre a techo, la iluminación a medida y la encimera porcelánica, la cocina pasó de vieja y poco práctica a una cocina cómoda para el día a día de dos personas que cocinan a diario. Se cumplieron todos los objetivos que Alba se había marcado —almacenaje, zona de trabajo, electrodomésticos y una estética moderna integrada en la vivienda— y quedó muy contenta con el resultado.
¿Tienes una cocina parecida?
Si tu cocina tiene una distribución que no encaja, poco almacenaje o rincones difíciles de aprovechar, podemos ayudarte a valorar si necesitas una reforma de cocina, una solución a medida o una combinación de ambas. Cuéntanos cómo es tu cocina y te orientamos.